Gronat y la división celular

Una vez ha finalizado el proceso de floración y el tránsito del ovario de la flor a fruto (cuajado), se inicia el DESARROLLO DEL FRUTO.

En agrios, el desarrollo del fruto se caracteriza por tres periodos bien diferenciados que va desde la antesis (floración) hasta su maduración.

Imagen extraída de la serie de divulgación científica del IVIA: Cuajado y desarrollo de los frutos cítricos.

Fase I: Desde la antesis hasta el final de la caída fisiológica de los frutos.

Fase II: Desde el final de la caída fisiológica del fruto hasta poco antes de su cambio de color.

Fase III: Comprende todos los cambios asociados a la maduración.

En este artículo nos centraremos en la Fase I, en la que se produce un rápido crecimiento del fruto producido por la división celular, con el consiguiente aumento del número de células de todos sus tejidos en desarrollo. Por tanto, esta fase es primordial para conseguir un óptimo tamaño final del fruto.

El aumento del tamaño del fruto es debido principalmente, al crecimiento de la corteza. Por un lado, el volumen del exocarpo aumenta por la división de sus células; por otro, hay un aumento del volumen del mesocarpo por el engrosamiento de sus paredes celulares y un aumento del tejido vascular. El calcio aplicado en esta fase, aumenta la resistencia de la corteza, lo que ayudará a un mejor mantenimiento de la fruta en las fases posteriores.

Además de este crecimiento de la corteza, al inicio de este período hay un aumento en el volumen del endocarpo, debido principalmente a la división celular en los septos y en las paredes tangenciales de los lóculos.

Asimismo, de las células situadas en la cara mas interna de las paredes tangenciales de los lóculos se forman los primordios de las vesículas de zumo. Estas crecen hacia el interior de los lóculos por la acción del meristemo, y al final de este periodo lo ocupan por completo. A través de un pedúnculo muy fino y más o menos largo, se llenan de zumo y nunca pierden el contacto con las paredes del lóculo de las que se originan.

Por tanto, contras más vesículas de zumo se formen en esta fase, más se llenarán posteriormente y más tamaño alcanzarán.

Alguna practicas culturales, como el rayado de ramas, pueden mejorar el tamaño final del fruto pero con el consiguiente peligro de hacerlo adecuadamente y acertando el momento, pues su eficacia depende de la época de realización. La más adecuada coincide con el final de la caída fisiológica de los frutos, pero suponen heridas abiertas que pueden ser la puerta de entrada a enfermedades fúngicas.

También es muy común la aplicación de auxinas de síntesis, pero la aplicación de éstas aumenta el tamaño de los lóculos y el de las vesículas de zumo, pero no así el número de éstas y el de las filas de células por vesícula. Por lo tanto, sólo el peso de las vesículas es afectado por el tratamiento, debido a una acumulación de materia seca. Por lo que se consigue un engorde del fruto, sin más cantidad de zumo.

Desde HILFE AGROTECHNICAL, y siguiendo el lema de “ayudar” a la planta y cubrir sus necesidades de la forma más natural posible, nuestro programa de engorde está basado en un aumento de la división celular en la Fase I del desarrollo del fruto, consiguiendo frutos de mayor tamaño, más homogéneos y de calidad.

Referencias bibliográficas: Citricultura (M. Agustí)

2022-04-28T06:56:19+00:0028 abril, 2022|Categorías: Sin categorizar|
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