Grosten-K, el potasio que se ve

En todos los cultivos el aporte de potasio es una práctica habitual para favorecer al fruto, sin embargo, el potasio, que se encuentra en la planta como ion K+ es esencial para muchos procesos metabólicos de las plantas, como por ejemplo en la traslocación de los azúcares o en la regulación del agua en las células, impidiendo que pierdan humedad y se sequen.

La mayor demanda de potasio por parte de los frutos se produce entre la Fase II y la Fase III del desarrollo del fruto (ver nuestro artículo del blog donde hablamos de las fases de desarrollo del fruto )

Estas fases se caracterizan por una expansión de los tejidos, acompañadas por un agrandamiento celular y ausencia de división celular excepto en el exocarpo.  Las vesículas de zumo llegan a alcanzar su máxima longitud y volumen y el contenido en zumo de sus células aumenta, así como la cantidad de azúcares. Se produce la pigmentación de la corteza, consecuencia de la degradación de clorofilas.

A todos estos procesos se les conoce comúnmente como ‘engorde del fruto’, y es en este momento cuando es necesario un aporte rápido y eficaz del potasio.

GROSTEN-K, está formulado a base de un tipo específico de alquilamina. Un extremo de las alquilaminas dispone de una densidad de carga negativa, por lo que puede interaccionar con el potasio de carga positiva. Gracias a esta interacción, el potasio atraviesa la membrana celular vehiculado por las alquilaminas, para que una vez en el interior de la planta pueda utilizarlo rápidamente.

Con la aplicación de GROSTEN-K podremos conseguir, además de una correcta cantidad de potasio en la planta para realizar las funciones descritas anteriormente, unos frutos de más calidad:

  • Rápido incremento del tamaño del fruto.
  • Mayor cantidad de azucares.
  • Mayor firmeza en la corteza (sin reblandecer), lo que nos da una mejor conservación y menor destrío en la manipulación del fruto.
  • Coloración del fruto más intensa, sin adelantar la maduración.

GROSTEN-K es el potasio, que se ve, se siente y se nota tras su aplicación.

Contacta con el delegado de tu zona, para más información.

 

Fuentes:

-Agustí, M. Citricultura (2003). Ediciones Mundi Prensa

-Primo Yufera. E y Carrasco Dorien, JM. Química Agrícola I. Suelos y fertilizantes (1973). Universidad Politécnica de Madrid.

2022-07-28T10:33:09+00:0028 julio, 2022|Categorías: Sin categorizar|
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